18
Sep

Interview with Alberto Mariñas, Luz y Vanguardias of Salamanca’s director

 

¿Qué es el festival Luz y Vanguardias de Salamanca?

El festival  Luz y Vanguardias de Salamanca es un acontecimiento cultural y artístico que durante cuatro días toma las calles, transforma la ciudad y aúna el arte de vanguardia y la riqueza arquitectónica que ha convertido Salamanca en ciudad Patrimonio de la Humanidad. La utilización de la luz como materia prima de la creación artística es una realidad que se hace posible a lo largo del siglo XX y que se consolida en nuestro siglo. En el festival queremos mostrar las múltiples posibilidades y formas de expresión que posibilita la luz en manos de creadores con distintas aproximaciones y concepciones artísticas.

En este sentido, creo que algo que destaca en el festival es cómo hemos sido capaces de integrar todo el espectro generacional de la creación: los novísimos, aún en periodo de formación universitaria; los artistas en su madurez que gozan ya del reconocimiento internacional; y una generación anterior de creadores plásticos con una trayectoria ininterrumpida de décadas y que han demostrado ser artistas ávidos por incorporar a su vocabulario creativo personal los nuevos recursos que la técnica pone al servicio de la expresión plástica.

¿A qué atribuyes el  éxito de la primera edición del festival?

Seguro que hay muchos factores que contribuyeron a ello, los primeros el apoyo del Ayuntamiento de Salamanca y de Iberdrola sin cuya aportación no existiría este evento.  Pero creo que el factor esencial es que este festival sale a la calle al encuentro de la gente. No hay que atravesar una puerta o pagar una entrada. Los transeúntes se convierten en público y encuentran el arte y la cultura en la calle.

Por otra parte, el festival es participativo e integrador, tenemos artistas consagrados, creadores audiovisuales, estudiantes universitarios de Bellas Artes y Audiovisual y el público puede votar sus obras favoritas o participar en concursos que tienen el arte de luz como tema… al final es fácil que todo el mundo sienta que el festival es su festival.

¿En qué destaca este festival frente a otros de temática similar que se celebran en el mundo?

Aunque, comparativamente, este es un festival muy joven creo que cuenta con dos factores diferenciadores que lo sitúan ya como referente en España y como una estrella en ascenso en el panorama mundial del arte de la luz.

Un aspecto fundamental es la ciudad de Salamanca. Ningún festival de este tipo, ni siquiera algunos tan consagrados como el de Berlín o el de Nueva York, cuenta con un lienzo de tanto valor histórico como el del casco antiguo de Salamanca, patrimonio de la Humanidad.

Por otro lado, creo que el festival está logrando desde su inicio un equilibrio bien medido entre rigor artístico, con algunos de los representantes más reconocidos y vanguardistas de esta modalidad, y disfrute del público, con un ambiente especialmente participativo, lúdico y abierto. Encontrar la justa medida de estos dos elementos básicos para nuestro festival no es fácil pero creo que estamos en el buen camino.

¿Qué tiene que aportar el festival en su edición 2017  tras la buena acogida del año anterior?

En primer lugar, el festival tiene tres secciones diferenciadas. Ofrecemos al público las obras de artistas nacionales e internacionales seleccionados para la edición, desarrollamos un concurso abierto para obras de videomapping que se proyectan en la Plaza Mayor y exhibimos la obra de los universitarios salmantinos en la icónica Casa de las Conchas.

Por otra parte, este año hemos querido que todo el entramado cultural de la ciudad se una al festival y hemos organizado la sección +Luz que agrupa la programación que la mayoría de los espacios de la ciudad ha programado para coincidir con el Festival: DA2, Casa Lis, Galería Adora Calvo, Espacio Nuka, La Salchichería… una programación que se puede disfrutar de día, horas antes de que el arte de la luz encienda Salamanca.